Ernesto Cardenal (1925-2020)

El poeta nicaragüense falleció el 1º de marzo en Managua.

Tiempo, yo te odio. Aunque sin ti no existiera.

Y por tu pasar moriré aunque por tu pasar nací.


Revolucionario, sacerdote, pero siempre poeta, Cardenal podría definirse, paradójicamente, como un heredero lírico de Ezra Pound, a quien tradujo al castellano en los años 40, sin evitar su influjo. Fuertemente comprometido con la Teología de Liberación, luchó largamente contra la dictadura de Anastasio Somoza, siendo nombrado Ministro de Cultura por la Revolución Sandinista. Cardenal, además de figura emblemática, fue un poeta popular que enhebró vida y obra con destacada coherencia.

Como monje trapense, tuvo a otro mentor notable, Thomas Merton, pero la poesía de Cardenal se dejó atravesar por las grandes voces de su tiempo: Darío, Neruda, Lorca. Escribió Hora 0 (1957), Gethsemani Ky (1960), Epigramas (2001), Salmos (1964), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Mayapán (1968), Homenaje a los indios (1969), Canto Nacional (1973), Oráculo sobre Managua (1973), Canto a un país que nace (1978), Tocar el cielo (1981), Vuelos de victoria (1984), Los ovnis de oro (1988) y Cántico cósmico (1989). Sancionado en 1984 por Juan Pablo II, fue rehabilitado en 2019 por el Papa Francisco.


Por disposición del Ministerio de Cultura de la Nación respecto de la situación sanitaria por los casos de COVID-19, la Biblioteca Nacional y el Museo del libro y de la lengua permanecerán cerrados al público desde el día de la fecha (12/03/2020) hasta nuevo aviso.